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La taza de té perfecta

13 mayo, 2013
Tiempo de lectura aproximado: 7 min

Como muchos ya sabéis (sobretodo los que me conocen), en casa tengo un arsenal de tés en la despensa: te blanco, negro, rooibos, té verde, etc. Eso sin contar con las infusiones varias de regaliz, menta, jengibre y un largo etcétera.
Normalmente lo compro todo a granel y las preparo en unos filtros que se venden para ello.

En la bolsita que los contiene aparece la frase de «These filters do not contain formaldehydes» y me pregunté enseguida de qué se trataba.

Resulta que el formaldehído es un elemento químico que e obtiene por oxidación catalítica del alcohol metílico. A temperatura normal es un gas (en C.N.P.T) incoloro de un olor penetrante, muy soluble en agua y en ésteres.
Me metí en la web del Centro de Sanidad ambiental y esto fue lo que encontré sobre él:  http://www.envtox.ucdavis.edu/cehs/toxins/spanish2/formaldehyde.htm

No encontré por ningún lado de la bolsa donde contiene los filtros con los componentes de qué están hechos, así que me dediqué a investigar un poco más. Entonces encontré todo un mundo de bolsas de té.
Normalmente siempre recomiendo a todo el mundo que tomen té en vez de café, pero también habrá que mirar los materiales de los filtros con un poco más de cuidado.

Pude encontrar varias webs donde en algunos sitios se ponía el grito en el cielo y en otras sin embargo comentaban que las cantidades químicas introducidas en ellas no eran dañinas, pero por si acaso, os comparto una forma segura de hacer tus infusiones sin que la presencia de químicos estropee vuestra bebida.

El té perfecto

Es todo un arte… y seguramente tendrás que practicar hasta encontrar el toque perfecto, pero una vez le has pillado el truco posiblemente no quieras utilizar nunca más las bolsitas para el té.

PASOS A SEGUIR:

1. Hervir; Ponemos agua a hervir (evita utilizar ollas antiadherentes, estas pueden liberar sustancias químicas peligrosas cuando se calientan)

2. Precalienta tu tetera o tu taza para evitar que el agua se enfríe muy rápido cuando la pongas en ella. Tienes que añadir una pequeña cantidad de agua hervida a tetera o a la taza en la que vas a colocará tu té. Lo ideal son recipientes de cerámica o de porcelana ya que también retienen bastante el calor. Después cubrimos la tetera o la taza con su tapa (en caso de tenerla) o ponemos una servilleta o platito para cubrirla. Deja reposar y después saca el agua.

3. Añade las hojas del té a la tetera. Ponerlo directamente sin colador o sin difusor dará más sabor al té. Para ir acostumbrandote puedes ir empezando con 1 sola cucharadita o sencillamente seguir las instrucciones que vienen en el té. Cuidado porque el sabor puede cambiar considerablemente utilizando más o menos cantidad de té

4. Añade el agua hervida. Emplea la cantidad correcta para el té que añadiste (por ejemplo, si pusiste 1 cucharadita de té, añade 1 o 1 y media taza de agua). Referente a la temperatura ideal del agua, esta va en función del tipo de té que hayas empleado:

  • Té blanco o verde (toda la hoja): Muy por debajo de la ebullición (170-185 F o 76-85 C). Una vez que el agua está hirviendo, quítala del fuego y déjala enfriar durante unos 30 segundos en el caso del té blanco y 60 segundos el té verde antes de ponerlo sobre las hojas
  • Oolongs (toda la hoja): 185-210 F o 85-98 C
  • Tés negros (toda la hoja) y Pu-erhs: Ebullición completa (212 F o 100 C)

5. Cubrir. Ahora cubre la tetera y deja reposar. Sigue las instrucciones de reposo que vienen con tu té. Si no tienes las instrucciones, te dejo las recomendaciones generales. Importante: ve probándolo para ver que no esté demasiado amargo:

  • Tés de Oolongs: 4-7 minutos
  • Tés Negros: 3-5 minutos
  • Tés Verdes: 2-3 minutos

6. Separar el té. Cuando ya tengas tu sabor deseado, vierte el té utilizando un colador en una taza y pon las hojas en otro recipiente (cúbrelo para que se siga manteniendo caliente)

7. ¡DISFRUTAR!

Un artículo en The Atlantic es justamente uno de estos que ponen en duda la seguridad en las bolsas de té que son de plástico. Concretamente las que tienen esa forma de pirámide que en principio fueron diseñadas para que las hojas pudiesen desdoblarse durante el tiempo de reposo de la infusión.

Parece ser que algunas de estas bolsas están hechas de varios plásticos en los que se incluye también el nylon, rayón, termoplástico, PVC o polipropileno. Bueno, seguramente aquellas personas que estén preocupadas por los peligros que puede haber con las sustancias químicas que liberan los recipientes de plástico ya estarán tirándose de los pelos, y más teniendo en cuenta que estos serán calentados en agua para realizar la infusión.

Epiclorhidrina

Entoces, si dejamos de lado las bolsas de té hechas con plásticos, tenemos las bolsas normales de toda la vida, las de papel.

Encontré otra información donde se comenta que tampoco son del todo seguras, o que incluso podrían ser peores ya que muchas de ellas son tratadas con epiclorhidrina, un compuesto que se emplea para producir resinas epoxi y está considerado prácticamente como un carcinógeno potencial según el Instituto Nacional para la Seguridad y Salud Ocupacional (NIOSH), además de ser también empleada como pesticida.

Este compuesto está además presente en los filtros de café, de agua e incluso en las tripas artificiales que se encuentran en las salchichas.

Cuando la epiclorhidrina entra en contacto con el agua se hidroliza y produce 3-MCPD, que se ha demostrado ser causante de cáncer en los animales. También se le ha relacionado con la infertilidad (tiene un efecto espermatóxico en los ratones) y la función inmunológica suprimida

Además también esta sustancia se conoce como un “contaminante procesado” relacionado con la producción alimenticia moderna.

La Sociedad Americana de Químicos de Aceites (AOCS), el 3-MCPD también se encuentra en varios aceites vegetales refinados. Aquí tenemos otro motivo más para evitar emplear estos aceites en nuestra cocina y reemplazarlos por aceite de coco.

¿Qué ocurre con los plásticos?

Volviendo al tema de los plásticos, ya se sabe que estas sustancias químicas de las botellas de plástico y demás contenedores de estos mismos materiales son capaces de filtrarse hasta nuestros alimentos o bebidas y esto se convierte en un problema para la salud. Estos compuestos son entre otros el bisfenol-A (BPA), bisfenol-S (BPS) y los ftalatos. Todos ellos imitan a las hormonas y son capaces de actuar como potentes disruptores endocrinos.

Ni el Centro de Salud, Medio Ambiente y Justicia ni el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) disponen de información referentes a la toxicidad de las bolsas de té de plástico o sobre los niveles de sustancias químicas del plástico que podrían filtrarse en nuestro té cuando entra en contacto con el agua caliente.

Parece ser que las agencias federales estadounidenses no supervisan esta exposición tóxica.

Según el artículo que he mencionado al principio de este post, The Atlantic informa que:

Ambos tienen puntos de fusión muy altos, que ofrecen cierta seguridad a los consumidores, ya que uno pensaría que el punto de fusión del plástico es la temperatura a la que en caso de comerla accidentalmente uno debería preocuparse.

Hay otro punto de temperatura para los plásticos, sin embargo, quizá si deberíamos preocuparnos en este caso y se le conoce como temperatura de la “transición vítrea” (Tg), Es la temperatura a la que la molécula en ciertos materiales como los polímeros comienza a descomponerse. Como regla, la Tg de un material siempre es más baja que el punto de fusión.”

El agua hierve a 212 grados Fahrenheit (100 grados Celsius). En el caso del PET el punto de transición vítrea (Tg) es de unos 169 grados y el punto de descomposición del nylon es incluso menor que el del PET.

“Si la pregunta es, ¿a medida que el polímero entra en estado de transición, es más fácil que se filtre? La respuesta es sí, dijo el Dr. Ray Fernando, profesor y director de polímeros y recubrimientos en Cal Poly San Luis Obispo,” 

Por norma general, estos plásticos están entre los más seguros en términos de filtración.

Las moléculas en las bolsas de té de plástico pueden descomponerse y filtrarse en el agua hervida que es el método que se recomienda siempre para elaborar una taza de té, sobretodo cuando se emplean hojas de calidad, que es para lo que en realidad están diseñadas estas bolsas.

¿Producto final peligroso o no?

Dexter Corporation fue el propietario inicial de una patente para tratar a las bolsas de té y los filtros de café con látex (plástico). Así se evitarían rupturas y las hojas del té o café no se derramarían. Este invento de Dexter (ya difunto) impregna por completo el material de la bolsa y es donde encontramos uno de los problemas con las bolsitas de té de papel. Por lo general se tratan con epiclorhidrina como vimos antes, que se prodice al entrar en contacto con el agua, se hidroliza generando el carcinógeno 3-MCPD.

Por otro lado, Dow Chemical Co. podría decirse que es uno de los mayores productores de epiclorhidrina.
Ya sabemos que este producto químico es peligroso y que requiere de precauciones si se entra en contacto directo con ello, pero eso no significa que sea automáticamente peligroso en su producto final.

De todas formas, esto podría seguir siendo motivo de preocupación, sobretodo si consideramos que se transforma en un carcinógeno cuando se le añade el agua.

Así que si quieres protegerte de estos componentes la mejor forma es dirigirte a los fabricantes y que sean ellos quienes puedan certificarte que las bolsas que emplean no contienen este compuesto químico.

Actualmente estoy a la espera de que me respondan de algunas marcas populares que solemos tomar aquí en España, pero aún no he tenido respuesta.

En conclusión, la mejor opción siempre es el te a granel.
Sé que hay que hacer mucha más tarea, se toma uno más tiempo para elaborarlo, pero posiblemente valga la pena.

Pero que este hecho no te frene a la hora de tomar té.
Los polifenoles en el té, que incluye el EGCG (galata de epigalotequina) y muchos otros, protegen contra el cáncer incluso los polifenoles en el té verde pueden ser mucho más efectivos para combatir la progresión del cáncer que los antioxidantes que se encuentran en las uvas.

El té ayuda a:

  • Neutralizar efectos dañinos de las grasas y los aceites no óptimos en su cuerpo
  • Inhibir bacterias y virus
  • Mejorar el estado de alerta mental
  • Reducir el riesgo de ataque cardíaco y derrame cerebral
  • Disminuir la degeneración de las células cerebrales
  • Proteger contra la oxidación en el cerebro y en el hígado
  • Proteger contra la diabetes tipo 2
  • Disminuir la presión arterial
  • Ayudar a tener encías saludables
  • Disminuir los niveles de triglicéridos y de colesterol
  • Mejorar la digestión

Cómo elegir el té

El té debe ser:

– Orgánico (si no es así, lo encontrarás lleno de pesticidas)
Cultivado en ambiente limpio (el té es capaz de acumular fluoruro, metales pesados y otras toxinas del propio suelo y del agua. Un ambiente puro es fundamental para evitar esto)

Así que ten en cuenta todos estos datos, infórmate por otros medios también y elige tu variedad de té preferida.
Yo concretamente prefiero siempre un buen té Rooibos, sin teína, para tomarlo en cualquier momento del día.

Referencias:
The Atlantic April 8, 2013
Google Patents, EP 0632163 A1
DOW Chemical Co., Product Stewardship Manual for Epichlorophydrin (PDF)
Sconcor-Europe

CDC.gov, NIOSH Epichlorohydrin
Journal of Toxicology and Environmental Health 2004 Dec;67(23-24):2001-11
EFSA, 3-MCPD
American Oil Chemicals Society

 

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