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Pulpo a la Gallega

4 abril, 2013
Tiempo de lectura aproximado: 3 min

Esta receta está inspirada en la cena que hicimos la otra noche en casa.
Un amigo trajo un pulpo y lo preparamos solamente con pimentón. También está muy rico, pero esta receta es la versión mejorada.

Este pequeño (a veces no tanto) amigo es ideal para una dieta baja en grasas, pero con un alto nivel en nutrientes beneficiosos.
¡No engorda! Además es bajo en calorías, por lo que es conveniente para una dieta rica en proteínas.

Es muy buena fuente de hierro, zinc, yodo, además es rico en vitaminas B2, B3 y Omega-3.

Haz clic para ver sus propiedades
En 100g de pulpo podemos encontrar:
– 64 mg. de yodo
– 1,20 mg. de hierro
– 17,90 g. de proteínas
– 144 mg. de calcio
– 230 mg. de potasio
– 1,70 mg. de zinc
– 1,40 g. de carbohidratos
– 28 mg. de magnesio
– 363 mg. de sodio
– 70 ug. de vitamina A
– 0,07 mg. de vitamina B1
– 0,04 mg. de vitamina B2
– 6,80 mg. de vitamina B3
– 0,50 ug. de vitamina B5
– 0,36 mg. de vitamina B6
– 13 ug. de vitamina B9
– 3 ug. de vitamina B12
– trazas de vitamina D
– 2,10 mg. de vitamina E
– 0,07 ug. de vitamina K
– 170 mg. de fósforo
– 89,80 kcal. de calorías
– 48 mg. de colesterol
– 1,40 g. de grasa

Ingredientes:
– 1 pulpo de 1kg y 1/2
– 4 boniatos blancos medianas
– 1 cebolla
– unas hojas de laurel
– pimentón dulce
– aceite de oliva virgen extra

Raciones
2 cavernícolas
Tiempo
45min

Preparación

Puedes comprar un pulpo que ya esté cocido, así es más sencilla de elaborar ya que solamente necesita estar 5min en un caldero con agua que esté ya hirviendo.
Pero si compras uno al natural, los pasos para preparar un rico pulpo a la Gallega (o Pulpo a la Feira) son los siguientes (os recuerdo que es una adaptación a la versión más sana, sin tanta sal…)

Hay un truco, es mejor congelarlo antes de cocinarlo porque así se rompen las fibras musculares y quedará mucho más blandito al cocinarlo.
Una vez congelado lo suyo es sacarlo 24 horas antes y ponerlo en la nevera para que se vaya descongelando ahí.

Una vez descongelado, lo limpiamos bien, sobretodo la cabeza dándole la vuelta y lo ponemos en agua hirviendo con una cebolla y un par de hojas de laurel.

Ahora viene la hora de «asustarlo». No es necesario sacar tu peor cara para esto, simplemente lo metemos en el agua y lo sacamos 3 veces. Así vemos cómo se va encogiendo «del susto».
Lo dejamos cocer. Si el pulpo es mediano con media hora será suficiente.

Ahora lo sacamos y dejamos enfriar. Cortamos en rodajas sus patas y en trozos la cabeza (asegúrate de nuevo que está bien limpia).

Opcional:

(Si haces detox de azúcares, sáltate esta opción)
En otro caldero ponemos a cocer unas rodajas de boniato blanco. También puedes cocerlas en el mismo agua del pulpo, así quedarán con un tono más rosadito y más gustosas.
Córtalas más o menos de 1 ó 2 centímetros. Cuando estén listas, las sacas y procedemos a servirlo todo.

Si tienes platos de madera quedará más auténtico. Pon primero los boniatos y encima el pulpo. Añadimos un chorrito de aceite de oliva virgen extra, el pimentón (picante si te van las emociones) y ¡listo!

La receta original es con el pulpo solo, pero en mucho lugares se acompaña con patatas y sal. A nosotros no nos hacen naaaada de falta estos ingredientes :-)

¡Buen provecho tribu!

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