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Té de Kombucha

28 abril, 2013
Tiempo de lectura aproximado: 6 min

Té de Kombucha¿Conocéis la Kombucha? Se dice por ahí que en China lo empleaban hace aproximadamente 2.200 años para llegar a la inmortalidad.
Proviene de Asia del Este y llegó a muchos países a través de Rusia.

Vive y se reproduce en una solución de y azúcares y mimándolo correctamente el hongo nunca muere y permanece vivo. Está compuesto por células de levadura y bacterias beneficiosas para nuestro organismo.

Durante el proceso de fermentación y oxidación se efectúan las diferentes reacciones complejas (proceso de asimilación y deasimilación). Al ser absorbida el azúcar, produce otros elementos valiosos: ácido glucorón, ácido láctico, ácido acético, Vitaminas C + B, aminoácidos, antibióticos, antitóxicos y muchos más.

¡El té de Kombucha es una pequeña fábrica bioquímica!.

Y sí, se podria decir que es hongo que nos ayuda a estar más saludables, aunque a primera vista no sea algo muy agradable de ver… Es bastante feo.

Recuerdo la primera vez que hice mi bebida de kombucha. Lo cierto es que si no sigues unas instrucciones y no pones la cantidad de azúcares necesaria, la bebida resulta un desastre, pero tuve suerte y os puedo decir que su sabor me gusta incluso más que el kefir (y este me encanta). Estoy un poco obsesionada con eso de evitar los azúcares, debe ser por mi intolerancia (no me van nada bien, me ponen espídica en el mal sentido), y os confieso que al principio me negaba a añadir azúcar a la fermentación. Usaba miel, sirope de ágave, etc. También se obtiene un buenísimo resultado. Pero por lo general, puedes emplear azúcar moreno lo más puro y orgánico posible.

Para los azúcar-obsesivos como yo

100ml de té de kombucha contienen:

  • 6.3 g. de glucosa
  • 2.8 g. de sacarosa
  • 0.2 g. de fructosa
En resumen, menos que un zumo de naranja natural.

Hay miles, ¡miles! de recetas para realizar tu bebida de kombucha así que ciertamente puedes dedicarle tiempo a ir practicando.

Mientras más tiempo se fermente la bebida, habrá menos cantidad de azúcar y más cantidad de alcohol. Si se deja fermentar bastante tiempo, se convertirá en vinagre.


Debido a que es una bebida fermentada, contiene un poco de alcohol.
Y soy abstemia, así que os aseguro que el alcohol que contiene tanto el kéfir como el té de kombucha no es significativo en absoluto.
Además, si ponemos en una balanza los pocos grados que puede alcanzar a tener, contra todos los beneficios que nos aporta esta bebida, os aseguro que si sois como yo (absolutamente no-bebedores) no tendréis problema ninguno.

Para que tengáis más datos, en un período de 8 a 12 días, se llevan a cabo los procesos metabólicos, biológicos y químicos que producen una pequeña cantidad de alcohol, dióxido de carbono, vitamina C, B1, B2, B3, B6, B12, ácido fólico, ácido acético, ácido glucurónico, ácido glucónico, ácido oxálico, ácido úsnico, heparina, dextrogiral (ácido Láctico-L), además de enzimas y minerales.

¿Cuánto alcohol contiene el té de Kombucha?

El producto final contiene una cantidad muy pequeña de alcohol, 0.5-1%, como la que está presente en una cerveza «sin alcohol» y muchas bebidas, incluyendo el zumo de manzana. También contiene una pequeña cantidad de azúcar que no se convierte.

Beneficios del té de Kombucha

No sé por donde empezar, porque como bebida probiótica tiene innumerables.

Según el Instituto Bacteriológico de Moscú, la Kombucha tiene un gran efecto antibiótico natural que surge de sus grandes depósitos de ácido glucotónico.

Como vimos anteriormente, también tiene una buena disposición de vitaminas del grupo B, con lo cual si eres deportista (y si no lo eres, también) esta bebida te vendrá a las mil maravillas ya que estas vitaminas están relacionadas con el metabolismo.

Fortalece el sistema inmunológico, aumenta la energía, regulariza la memoria, la vida sexual y la digestión. Revierte además la ateroesclerosis, la artritis, la diabetes, las hemorroides, el reumatismo, los desórdenes nerviosos, dolores de cabeza, y las alteraciones renales y cardiovasculares.

Tiene una función desintoxicante verdaderamente importante que enlaza las toxinas para que no puedan ser reabsorbidas por los intestinos o el sistema urinario. ¡Nos limpia!
Esta mezcla de liquen, bacterias, enzimas y levadura natural hará que funciones mejor.

Además, es espumoso, es refrescante ¡y está buenísimo!

Cómo preparar té de kombucha

Como os decía antes, hay miles de recetas. Con sabores de tés diferentes, con frutas, etc.
Pero como hay que empezar por lo básico, os dejo la forma sencilla de prepararlo:

Ingredientes para la bebida básica:

Aviso: con esta fórmula no tendrás un sabor especial… simplemente es la manera básica de efectuar la bebida.

Ingredientes:
– 3 litros de agua (evitar que sea del grifo)
– 8 bolsas de té de tu elección
(té verde orgánico, té negro o té blanco… ¡El que prefieras! Ojo, una infusión de hierbas no te funcionará)
– 1 taza de azúcar granulada, yo uso un azúcar orgánica – un edulcorante líquido no funcionará
– 1 hongo de kombucha (con su líquido. Me refiero, el líquido donde estaba contenido)

Raciones
3 litros aprox.
Tiempo
8-12 días

Preparación

En una olla grande a fuego alto, hervir unos 1,5 litros aproximadamente del agua. (La mitad de lo que vayamos a emplear).
Cuando el agua esté hirviendo colocar las bolsitas de té y deja reposar durante 20-30 minutos.

Pasado este tiempo, mezclamos el azúcar y revolvemos hasta que se disuelva por completo.

Vertemos el agua restante (el otro litro y medio) y dejamos que se enfrie, a temperatura ambiente.

Una vez que el té se ha enfriado, lo pondremos en un frasco de cristal con el hongo de kombucha y lo taparemos pero sin sellarlo, solamente para que no entre el polvo y lo colocaremos en un lugar fresco y oscuro, como un armario o despensa.

Puedes emplear una servilleta de papel, un trapito de lino, o algodón y sujetarlo con un elástico. La tela que emplees debes deja que entre aire en el frasco.

Puedes guardar el bote cubierto con una toalla para evitar que entre luz por alguna parte, entre 7 a 14 (o más) días.

Cuanto más tiempo fermentamos la kombucha, más material probiótico se crea y menos azúcar obtenemos.
Pero cuidado, si te sobrepasas los días de fermentación tendrás una bebida de sabor muy ágrio, como el vinagre. Si te ocurre esto, simplemente añadir más azúcar y espera a que fermente un poquito más. O sino puedes empezar de nuevo (pero eso sería muy triste, ¿no?).
De todas formas, no esperéis una bebida excesivamente dulce, tiene su toque agrio/ácido.
Con unos 8 ó 10 días para mi es más que suficiente.

Una vez está listo ya puedes embotellar la bebida metiéndola en la nevera para disfrutar de ella cuando quieras. O sino, puedes «tunearla» un poco haciéndola más espumosa y efervescente en un segundo proceso de fermentación, como te indicaré a continuación.

Para hacerlo más dulce y espumoso

Cuando ya tengas el primer proceso de fermentación hecho, añade un poco más de azúcar si quieres y deja fermentar durante una semana más. Mételo luego en la nevera para servir bien frio.

segunda fermentación de kombucha - receta paleo

Para hacer diferentes sabores

Necesitamos una segunda fermentación.

Una vez que tengamos la kombucha después de la primera ronda de fermentación, entonces podemos añadirle trozos de fruta, frutos del bosque enteros, o algún puré de fruta según tu gusto.

Si añades una papilla de frutas, aproximadamente por cada vaso (250ml) debes añadir 1/4 ó 1/2 cucharada de puré.
Luego cierra los frascos y haz lo mismo, colócalos en un lugar fresco y oscuro. Deja que se fermenten unos 5-7 días más.

Si no quieres hacer papilla de frutas, y prefieres emplear trozos, también es viable pero te recomiendo que hagas puré. Es mucho mejor.

¿Qué frutas usar?
Mi favorita es de ¡mango! (me encanta esta fruta). También puedes añadir cerezas, arándanos, ciruelas, naranjas… mezclarlo con jengibre, etc. Hay infinidad de combinaciones, mezclar frutas entre sí, etc.

Yo lo que suelo hacer es buscar por internet marcas que comercializan bebidas de kombucha ya preparadas para tener ideas sobre los sabores nuevos que puedo ir probando haciéndolo yo en casa.

Para hacerlo sin gas

Necesitas una segunda fermentación.
Ve destapándolo para que vaya soltando el gas. Lo puedes remover de vez en cuando y deja que se fermente durante una semana más.
Recuerda ir removiendo un poco en estos días.

AzúcarDetox: Está permitido tomarlo. ¡Pero solamente un vaso por día!

¿Cómo cuidarlo?

Si quieres conservarlo, vacía el hongo en un frasco con agua y tápalo con alguna tapa que no sea de plástico o de aluminio, y guárdalo en la nevera.

Es muy importante que antes de usar el hongo otra vez, lo reestablezcas a la temperatura ambiente.

Conserva siempre el hongo en líquido, pues sin agua se muere rápido.

El cultivo debe mantener una temperatura constante de 23° C., si no, la fermentación se retardará y puede provocar moho.

Procura mantener ventilado el lugar donde estés cultivándolo.

El hongo puede sufrir varias mutaciones. Recuerda que éstos son muy sanos y vitales, sin embargo, cuando se esté formando alguna membrana o un nuevo hongo, no agites ni muevas el recipiente. Espera hasta que la membrana engrose y cuando esté lista se puede usar para el siguiente cultivo. ¡Así podrás continuar elaborando la bebida de Kombucha para toda la vida!

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