Whole30, día 27

Whole30, Día 27 y sardinas frescas

¡¡Buenos días de sábado!! Este es el último finde de nuestro Whole30, ¿quién lo iba a decir?.
Ya he hecho mi entrenamiento mañanero, recados listos y todo preparado para comenzar un buen fin de semana.

Hoy tenemos como cena unas sardinillas frescas. Hace mucho tiempo que no me las preparo y me hacían muchas ganas.
Recuerdo que hace unos cuántos meses quise probar comprándome unas envasadas al vacío. No contenían ningún ingrediente químico o conservantes, solo sardinas y sal, así que quise testearlas.

Al llegar a casa las saqué del recipiente, las limpié bien (aunque en teoría ya lo estaban) y puse a dorar en la sartén con un poco de aceite. Como eran en salazón, con unos pimientos rojos iban a estar muy ricas. Ya se me hacía la boca agua con el olorcito y ese tono tostado que va cogiendo la piel… pero cuando las puse en el plato y les metí el primer bocado… ¡Dioses! no sabía si estaba comiendo sardinas o le había pasado la lengua a todo el mar Mediterráneo de una vez.
Hacía muchísimos años que no comía nada en salazón, y ahora me es directamente imposible de tolerar.

Las sardinas en cuestión son estas:
Sardinas en salazón

Cambiar de alimentación te hace ver que en muchas ocasiones que platos que antes comías y te parecían sabrosos ahora ves que realmente están hipersalados, o extremadamente dulces… ¡La gente vive con el gusto atrofiado! el sabor real de los alimentos les parece sosos, insípidos, aburridos… y es una pena. Todos esos aditivos merman generalmente la salud por desgracia.

Pero vamos, si sois “pescadores-recolectores” y si queréis una buenísima utilidad para estas sardinas en salazón, sirven perfectamente como cebo para congrios. ¡Y no es broma!. Si os gusta la pesca (que sé que muchos de vosotros que estáis en costa soléis ir a pescar vuestro propio género fresco), ya sabéis. Estos paquetes duran meses sin abrir y cuesta 1.80€ aprox (hay que buscarlas en los refrigerados, en salazones y ahumados, junto al salmón y las anchoas).

En fin, lo mejor es siempre elegir el pescado fresco y dejarse de inventos raros.

Sardinas a la parrilla

Para hacer las sardinas me encanta usar la parrilla. Es un elemento que uso en casa muchísimo porque es sencillísimo.
Tenemos una eléctrica y es muy fácil de limpiar. Siempre buscamos elementos para la cocina que nos permitan una buena alimentación y que no requiera de mucho tiempo y tener la parrilla es lo mejor. Verduras, carnes, pescados, aves… Incluso postres (¡¡he hecho unas galletas aptas exquisitas!! – aunque ya sabéis que en el Whole30 no están permitidos los “paleo-postres” –)

Beneficios de las sardinas

Así que, volviendo a nuestra cena de hoy, os recomiendo sardinas frescas. Suelen estar muy baratas, es uno de los pescados más económicos. Tu bolsillo se verá agradecido.

Si queréis saber algo más sobre este pescado, os diré que la sardina es un pescado azul o graso que dispone de casi 10 g de grasa por cada 100 gramos de carne. Buenísima fuente de omega-3 que ayuda a disminuir los niveles de colesterol y de triglicéridos, además de aumentar la fluidez de la sangre, lo que disminuye el riesgo de aterosclerosis y trombosis. Así que si tienes enfermedades cardiovasculares el consumo de sardinas y otros pescados azules es muy recomendable.

El contenido proteico que poseen también es elevado, contiene fósforo, magnesio, potasio, hierro, zinc y yodo. Además de multivitaminas (A, D, E, del grupo B, entre otras en menor cantidad)

Y un buen dato también es que las sardinas de lata presentan un contenido de calcio muy importante ya que así se suelen consumir junto con su espina, pudiendo llegar a aportar unos 314 miligramos de calcio por 100 gramos. Recordad siempre que si las compráis envasadas tenéis que mirar los contenidos, leer bien las etiquetas.

¿Hiperuricemia o gota? Limita su consumo…

El inconveniente que presenta la sardina para la salud está para aquellas personas que padecen hiperuricemia o gota. Tienen un gran contenido en purinas, que en el organismo se transforman en ácido úrico.

Contenido nutricional

Aquí tenéis una tabla en la que podéis ver con más detenimiento lo que nos alimentan estas sardinas.

Composición por 100 gramos de porción comestible
Calorías153
Proteínas (g)17,1
Grasas (g)9,4
*G. saturadas (g)2,6
*G. monoinsaturadas (g)2,8
*G. poliinsaturadas (g)2,9
Hierro (mg)2,7
Magnesio (mg)25,1
Potasio (mg)20
Fósforo (mg)258
Cinc (mg)0,9
Yodo (mg)29
B1 o tiamina (mg)0,1
B2 o riboflavina (mg)0,3
B3 o niacina (mg)6,4
B9 o ácido fólico (mcg)8,7
B12 o cianocobalamina (mcg)28,4
Vitamina A (mcg)62,9
Vitmamina D (mcg)7,9
Vitmamina E o tocoferol (mcg)1,6
mcg = microgramos

¡Veamos el menú!

Menú PaleoSystem

DÍA 27 WHOLE30

Desayuno:
Pimiento rojo y pimiento verde con champiñones y pollo cortado fino y en tiras. Todo a la plancha. Café solo (sin edulcorar, ya sabéis)

Almuerzo:
Hamburguesas con fuente de verduras a la parrilla (calabacín, berenjena, cebolla, pimientos, puerros)

Cena:
Sardinas a la plancha con ensalada grande de lechugas varias, zanahoria rallada, una naranja, almendras troceadas y regado con vinagreta balsámica

Y el menú de mañana…

Menú PaleoSystem

DÍA 28 WHOLE30

Desayuno:
Tortilla de pimientos amarillos y hierbas provenzales + 1 choricillo sin aditivos. Mucha agüita para beber ;-)

Almuerzo:
Puré de boniatos confitados con romanescu y jamón. Lomo a la plancha. 1 fruta de postre

Cena:
Espárragos verdes a la parrilla con Hummus de coliflor y chuletas de cordero. Infusión antes de dormir

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